24. Nueve meses, cuatro puertas

B_preparando

Acabar este artefacto está siendo un proceso largo. Llegué a un punto en el que ya no se me ocurría cómo hacer lo poco que me falta. Hace ya nueve meses que pinté la última pieza y ocho que mandé a cortar las puertas que cerrarán el retablo. Un sábado de octubre fui a una tienda de bricolage y compré medio tablero de pino de 2cm de espesor (de 60cm de ancho x 240cm de largo) que cortaron en nueve juegos de cuatro puertas. Desde entonces, tengo ventiocho trocitos de madera que han esperado pacientes a que me meta con ellos. Antes de hacerlo, me puse a pensar qué quiero de esas puertas. En principio, sólo una de ellas tendrá una ilustración en la parte de afuera. Todas estarán ilustradas por dentro. Sobre cómo pintarlas, si hacerlo directamente sobre la madera o usar papel para forrarlas (al menos por dentro), o qué tipo de herrajes llevarán he pensado bastante. Tanto, que no he llegado a decidir nada. Como tengo muchos trozos, me había propuesto experimentar. Mis experimentos también se han demorado en empezar: en medio se ha cruzado una mudanza y me ha costado volver a encontrar las puertas, que estaban en una de las últimas cajas que desempaqué. Una vez encontradas, se quedaron en otra caja. No sabía cómo meterme con ellas. Estaba en una especie de pausa indefinida con el final de este retablo. Podría argüir que el calor que ha hecho cuando ya he tenido el tiempo no ha ayudado. Tampoco las hormonas y una tripa de nueve meses de embarazo. Sin embargo, esas no son razones. Ni la preñez ni el calor me han impedido dedicarme a otros proyectos. Más bien creo que me da miedo cerrar. Temo que al final el retablo no sea para tanto.

B_esténcil

Este fin de semana algo cambió. Por un lado, Madrid dejó de ser un infierno a 35ºC por la noche (una excusa menos); por otro, el tiempo se hace largo en esta ciudad desocupada. Así que compré un papel de un color cartón indefinido que pegué a la cara interior de cuatro puertas. Las dejé presionadas bajo una montaña de libros, hasta que le humedad de la cola blanca se evaporó (no pasó mucho tiempo) y me dispuse a pintarlas. Ya tengo más que decididas las escenas que irán en cada una y me pareció que el estarcido era la técnica con la que debía seguir, al fin y al cabo fue la que usé para el resto del retablo. Corté los esténciles, preparé las pinturas, los rodillos y las brochas. Puse música y me planté en la terraza de mi casa. Primer fallo: el color cartón indefinido mata todo el color que uno decida usar. El amarillo es un ocre oscuro. Esto no va bien. Segundo fallo: el cartón no está perfectamente pegado a la superficie de la madera, así que con la humedad de la pintura van saliéndole unas arrugas que no me gustan nada. Tal vez cuando esté seco funcione mejor. Sin embargo, no acabo de ver estas puertas en mi retablo. Al principio quise creer que el color cartón le daría a lo que pintara en él una sensación como de recuerdo, en contraste con los colores vivos del resto del retablo. Ahora mismo creo que es absurdo. No sólo no quedan bien, sino que el argumento no me convence. No son recuerdos, son escenas. Tanto, como las que están talladas en madera dentro.

B_en el cartón

¿Qué hago ahora? Tengo un tiempo limitado, me atrevería a decir que una semana como mucho. ¿Uso gesso para pintar las puertas por dentro y sobre esa capa hacer las ilustraciones?, ¿hago las ilustraciones sobre un cartón que me convenza y luego las pego sobre la madera?, ¿me lanzo a hacer ambas en paralelo por si alguna falla? Sé que no pintaré sobre la madera, hice la prueba con una de las puertas que había preparado y ni me convence usando el esténcil (los bordes se desdibujan), ni pintando con el pincel (cambia el lenguaje formal). También tengo claro que dejar pasar mucho tiempo para acabar un proyecto hace que hasta la tarea más nimia parezca escalar una montaña. La continuidad plástica se rompe porque uno ya ha cambiado su forma de hacer. Además ya sé que pensar sin hacer no resulta. No en mi caso. Necesito ir corrigiendo a medida que hago. Pensar mientras hago. Y me pregunto qué retorcido mecanismo de mi cabeza hace que empiece a hacer esto a una semana de tener un bebé. Es ya el colmo de la presión por la fecha de entrega…

B_en la madera

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